
El tiro por la culata. Hace un par de años, si no me equivoco, Franco Frattini propuso la creación de una tarjeta de residente europea, la tarjeta azul. Parecida a esta figura existe en U.S.A. la “green card” o tarjeta verde. Pues bien, las cabezas pensantes de la UE le veíann los colmillos al lobo del envejecimiento de la población y se les encogía el escroto. Y como cabezas pensantes que son, discurrieron que la inmigración puede verse mejor desde la perspectiva económica que desde otras, como la compasiva. En definitiva, la idea era atraer población joven, preparada y caulificada para que, económicamente, nos saque las castañas del fuego. En EE.UU. se queda el 55% de la inmigración “cualificada”. En Europa nada más un 5% y los líderes europeos querían que la balanza se inclinese más a su favor. Vamos, que no contentos con llevarnos los recursos naturales del tercer mundo, intentarían promover la fuga de cerebros. ¿No podremos mandarles también alguno de nuestros grandes pensadores para acabar con éllos (no con los paises empobrecidos, sino con éstos, nuestros sesudos dirigentes) de una vez por todas?
La cosa quedó más o menos en el olvido pero ahora, con la reciente crisis de los países árabe/africanos se van a generar tremendas bolsas de apátridas sin recursos y sin otro fin en la vida que la supervivencia. Mareas de personas que intentarán, lógicamente, arribar a la vieja Europa en busca de algo mejor. ¿Apostamos a que la "european green card" está a la vuelta de la esquina? ¿Apostamos a que veremos en breve nuevos campos de refugiados y algún tipo de invasión por parte de la OTAN de paises con situaciones "calientes"?